Dieta adecuada
Una buena alimentación es la clave para evitar muchas dolencias y no solo aquellas relacionadas con la próstata. La dieta es un posible factor de riesgo sencillo de modificar. En general, el riesgo de padecer cáncer de próstata disminuye con una dieta baja en grasas (especialmente grasa animal) y rica en verduras, frutas, cereales y pescado.


Ejercicio físico

La vida sedentaria conlleva una serie de factores negativos que no solo afectan a las enfermedades de próstata. Numerosos estudios indican que los hombres que llevan a cabo una actividad física regular tienen ligeramente un menor riesgo de cáncer de próstata. Es esencial incluir el ejercicio físico en nuestra actividad diaria: olvidarse del coche y caminar al trabajo, coger la bicicleta…


Actividad sexual frecuente

Hay una menor incidencia del cáncer próstata en aquellos varones que tienen una función sexual adecuada y frecuente, evitando infecciones del tracto urinario y enfermedades de transmisión sexual. La eyaculación limpia los compuestos causantes de cáncer que pueden acumularse en la glándula.


Prevención y revisiones periódicas de la próstata

A diferencia de otros tipos de cáncer, el de próstata se caracteriza por evolucionar de forma muy lenta, por lo que el tiempo juega a nuestro favor a la hora de detectar la enfermedad en estado precoz.

En caso de detectar cualquiera de los síntomas o alguna otra anomalía, acuda con un especialista en urología como el Dr. Omar Gómez Abrajan.


[[cms:companyname]] - problemas de próstata





*Fuente: Urólogos Málaga